17/05/13

Angy - Drama Queen

Empecé a hacerme fan de Angy Fernández gracias a Física o química, donde hacía de Paula, uno de los personajes más queridos y duraderos de la serie. Paula estuvo saliendo con el chino, con Cabano en sus horas más bajas y finalmente con Gorka, que la dejó preñada, y hasta ahí.  Definitivamente era la chica con peor gusto para los hombres de toda la ficción televisiva. Mucha gente diría que Angy no tiene un físico como para ser muy exigente en cuanto a hombres, porque en la tele a cualquier tía que no tenga un físico realmente espectacular se le tacha de fea, pero a mí me gusta.

Pero no estoy aquí para hablar de Paula ni de FoQ, aunque podría tirarme horas, sino del nuevo disco de Angy, Drama Queen. Bueno, realmente no hay mucho que decir. Es un disco de electropop bastante normalillo, muy bailable para quien le guste bailar, en el que sólo destaca la voz de la mallorquina cantando en inglés sobre temas sentimentales más que trillados. El single por el que la gente conoce este disco es Boy Toy, que es el más original y cañero, y que ahora mismo ocupa el puesto 18 en la Lista 40, una lista que, encabezada por Melendi, tiene una credibilidad igual a cero (o eso, o yo soy muy optimista). Además tiene un videoclip que, aunque es muy malo, tiene el encanto del guaperas de Maxi Iglesias, lo que nos hace recordar, con una ligera sonrisa, algunos de los mejores capítulos de la serie que protagonizaron juntos.


Ahora espero que pase como me pasó el otro día con Los Monstruitos (hola, que fijo que seguís ahí, combatiendo el revisionismo musical) y la aludida se pase al menos a dar su opinión y tal vez a proponerme quedar para tomar algo. Y todas esas bravuconadas que se sueltan cuando sabes que alguien no te va a leer, if you know what I mean. 

13/05/13

Doblajes

La lamentable y lamentada muerte de Constantino Romero ha hecho callar (temporalmente, por desgracia) a todos aquellos que dicen sistemáticamente que las películas pierden calidad si están dobladas. Cuando pierden calidad no es cuando están dobladas, sino cuando están mal dobladas. Por ejemplo, cuando ponen a hacer doblajes a un famoso que no sólo no es actor de doblaje, sino que además resulta evidente que no vale para ello: Escuela de rock. Pero, al margen de este tipo de experimentos fallidos, los actores de doblaje en general están a la altura.

Hay casos en los que la versión doblada sí pierde irremediablemente, y es cuando en una peli o en una serie se hablan distintos idiomas, o dialectos, o el acento de los personajes es relevante. En la última de Costa-Gavras, por ejemplo, se habla francés e inglés, y el resultado de doblarlo todo fue una catástrofe.  Y qué decir de Breaking Bad. No la he visto en castellano, pero esa genial riqueza de acentos (los "Poullos Hermanous") seguro que se hace, por lo menos, más monótona.  Ahí sí que vendría a cuento decirle a alguien que se vea la versión original porque mola más. Sin embargo, decir por sistema que la versión original es mejor que el doblaje es algo muy característico de la gente que habla sin tener ni puta idea. Y ahí están todos lo momentazos de Constantino Romero que se han rememorado ayer en los muros de Facebook para demostrarlo. 

11/05/13

Adolf Hitler - Mi lucha

Llevaba muchos años, prácticamente desde mi adolescencia, con ganas de leerme el Mein Kampf. Ganas sí, aunque no voluntad, porque ya había empezado a leerlo dos veces, dejándolo de lado antes de llegar a la quinta página. Pero a la tercera fue la vencida y, ahora que puedo jactarme (¿jactarme?) de haber leído a Hitler, tengo que reconocer que ha sido una lectura muy interesante. Bueno, interesante es la primera parte; la segunda, en cambio, es un coñazo infumable en el que no hace más que pontificar sobre lo que es Alemania, el Partido y los judíos, y en ese sentido no aporta nada nuevo a lo que ya todos sabemos del nazismo y aún hoy vemos en la extrema derecha que dice no ser nazi y otras corrientes tercerposicionistas que dicen que son demócratas. 

El primer volumen, en cambio, lo he disfrutado mucho. En él, Hitler nos cuenta cómo fueron sus años mozos y cómo pasó de ser un niño normal a ser el malandrín que todos conocemos. Es como una precuela. Como si Anakin Skywalker hubiese escrito un libro contando cómo se convirtió en Darth Vader (de hecho animo a alguien que escriba bien a escribir la autobiografía de Anakin: podría estar interesantísima).  ¿Y cómo llegó el pequeño Adolfito a ser el Fürhrer? Pues yo he visto tres claves:

1. Hitler era hijo de un agente de audanas austriaco, por lo que pasó su infancia en la frontera austroalemana, sin residencia fija, lo que hizo que desarrollase un fuerte sentimiento patriótico alemán. Parece ser que estos niños sin patria chica acaban siendo unos fanáticos de la patria grande, como cuenta Álvarez Junco en su magnífica biografía de Alejandro Lerroux (también conocido como el Rosa Díez del siglo XX).

2. Además, a Hitler le encantaba Hitler. Era, al igual que Sheldon Cooper, un hombre atormentado por el hecho de que él era demasiado listo y los demás demasiado tontos. En sus páginas se percibe claramente el sufrimiento por la soledad de ser una mente brillante atrapada en un entorno mediocre. 

3. Durante su estancia en Viena conoció, entre otros, a Karl Lueger, que fue el que le comió el tarro con el asunto de los judíos. Como él mismo reconoce, antes de entrar en contacto con Lueger, pensaba que los judíos no eran más que gente con una religión distinta. Luego empezó a ver judíos por todas partes: judíos liderando los partidos y sindicatos obreros, judíos dirigiendo los periódicos, judíos en las judías, etcétera. Y ninguno tramaba nada bueno.

Estos tres factores dieron lugar al Hitler que empezó a montarse películas y elaborar teorías de la pureza de la raza, las jerarquías raciales y demás, todo basado en afirmaciones gratuitas (¡sin notas a pie de página!) que a día de hoy sólo consiguen sacarte una sonrisa, como por ejemplo
Todo cruzamiento de razas conduce fatalmente, tarde o temprano, a la extinción del producto híbrido mientras en el ambiente coexista  en alguna forma de unidad racial, el elemento cualitativamente superior representado en este cruzamiento. El peligro que amenaza al producto híbrido desaparece en el preciso momento de la bastardización del último elemento puro de raza superior.
Con esto no he podido evitar acordarme de la teoría de la evolución explicada por la señora Garrison:


También me ha gustado cuando critica que el Estado alemán reparte títulos de ciudadanía a diestro y siniestro, cuando se ve a simple vista que no son alemanes. 
Aparte de la ciudadanización por nacimiento, ese mismo derecho es susceptible de adquirirse más adelante. Todo el proceso de tal sistema de ciudadanización no es muy diferente del trámite prescrito para el ingreso de un nuevo miembro en un club de automóviles. Un rasgo de pluma basta para hacer de cualquier mongol "un alemán" auténtico.
Lo que proponía el futuro canciller era que sólo se otorgase la ciudadanía a personas de sangre alemana, algo que, mutatis mutandis, viene habitualmente en el programa de Alianza Nacional. Esos sí que son mongoles. 

Habría muchas más cosas que decir, porque el libro tiene miga, pero no quiero alargarme más. Echadle un vistazo si tenéis algo de tiempo (si no lo tenéis tampoco os vais a perder nada), que haberse leído del Mein Kampf da para mucho postureo en las conversaciones de chigre. Y no, no te vuelves nazi sólo por leerlo, como parecen creer los partidarios de la censura.

Sieg heil!

09/05/13

Saint Seiya Omega: terceras impresiones

¿Os acordáis de los Caballeros de Acero? Eran caballeros sin cosmos, sin constelación protectora y portaban armaduras mecánicas. Una puta mierda, vamos. En el primer anime aparecieron tres: Sho del Escudo Celeste, Ushio del Escudo Acuático y Daichi del Escudo Terrestre. Lucharon contra los Caballeros de Plata durante un par de capítulos, y luego no se volvió a saber de ellos. Fueron personajes equivalentes a Poochie, el Perro Rockero, con la diferencia de que a Poochie se le dio una muerte digna, mientras que a los Caballeros del Acero simplemente se les mandó a tomar por saco. Y nadie les echó de menos. 

Pues bien: en Saint Seiya Omega vuelven a aparecer, esta vez con la excusa de que, tras la batalla contra Ares y Apsu (es una larga historia de la cual no quiero acordarme) el ejército de Atenea había quedado muy mermado y urgía la necesidad de reponer tropas, sobre todo teniendo en cuenta (bueno, en principio en el Santuario no lo sabían, así que reponían tropas urgentemente porque son de Corea del Norte) que pronto habían de enfrentarse a una nueva enemiga: la diosa Palas. Y vuelta a empezar. Nueva opening, nuevas armaduras, nuevos personajes, nuevas cosas porque pasan porque sí y giros sin sentido, etcétera. Y Caballeros del Acero producidos en serie, por supuesto.

Cincuenta y seis capítulos llevo ya al pie del cañón comentando lo cutre que es esta serie. Y a pesar de todo, pienso seguir viéndola. 





05/05/13

¡LibrOviedo 2013!

¡Una mierda!

Ya me había decepcionado el año pasado, pero este año ha sido totalmente... meh. Lo han pasado del Paseo de los Álamos a Trascorrales, vale, guay, siempre es una mejora pasar de hacerlo en una carpa a un edificio de verdad, pero he notado un bajón importante en la variedad de libros, y encima me pareció ver de refilón la trilogía de Cincuenta Sombras de Grey puesta en la sección de novela histórica. Había que ser un lince para encontrar alguna novedad entre tantos títulos que están más vistos que el tebeo, como los míticos libros de Chicho Santos sobre astures y romanos, que nunca fallan. Me interesé por las obras completas de Uría Ríu pero, además de que faltaban algunos volúmenes, cada uno te salía por un ojo de la cara, así que terminé llevándome un par de cómics, y sólo porque no quería salir de ahí con las manos vacías

Había poco, y además nada que no te pudieras encontrar en una librería normal y corriente. El único aliciente sería ese 10% de descuento, que en teoría me hizo ahorrar algo más de dos euros. Y digo "en teoría" porque ir allí me supuso cierto gasto de combustible, más una caña que me tomé antes de entrar, así que igual hasta salí perdiendo.

Lo mejor es que he vuelto con uno de los nuevos billetes de cinco euros. Están muy guapos; una lástima que no pueda decir lo mismo de otras políticas del BCE. 

P.D.: este es mi post nº700, y subiendo. Últimamente no actualizo demasiado porque en mi vida tampoco pasan demasiadas cosas, pero intentaré llegar al millar antes de cumplir los treinta años.

04/05/13

¡Oh Dios mío, un show de TV sexista!

Ayer vi en las noticias un programa de la tele pública danesa que consistía sencillamente en una tía en pelotas delante de dos hombres que comentan su cuerpo. Sin más. La única regla es que la chica tiene que mantenerse en silencio, no sea que le dé por hablar y diga que un par de señores feos y/o gordos no tienen ninguna autoridad para criticar los cuerpos de los demás. Sería un bajón para ellos y, sobre todo, para los espectadores que se sienten identificados. Y eso no es bueno de cara a mantener una buena cuota de pantalla.

De todas formas, hablar (que no rajar) del sexo opuesto es una actividad de lo más cotidiana en hombres y mujeres. Este programa coge lo que es una conversación normal de dos chavales en un bar y lo coloca en un deliberadamente frío y austero plató de televisión, lo que le da un toque de falsa erudición. No es que sea telebasura; simplemente es la tele. Pilla algo de la vida real y defórmalo para que parezca algo espectacular.  Gran Hermano se basa en la convivencia de toda la vida, pero introduce modificaciones para fomentar que unos se peleen y otros follen, o primero se peleen y luego follen, o al revés. Los telediarios informan de cosas irrelevantes sólo porque tienen imágenes guapas que enseñarnos. Es hacer un poco más ficción la realidad, y un poco más real la ficción. 

Y ahora es cuando llega la pregunta del millón: ¿lo verías si llegase a España? Yo, por mi parte, no tengo ninguna duda: sólo el primero. Excepto si el comentarista fuese Pérez-Reverte, claro.




27/04/13

Evangelion 3.0: You Can (Not) Redo

Lleva muchísimo tiempo muriéndome de ganas por ver la tercera parte de la tetralogía Rebuild of Evangelion, sobre todo tras ver la genial You Can (Not) Advance, con su final no apto para cardíacos. Si la primera película fue bastante fiel a la serie original y en la segunda ya había diferencias sustanciales, esta tercera entrega ya va completamente a su bola. Para empezar, porque está ambientada catorce años después del fallido Tercer Impacto y en el mundo hay una especie de guerra civil entre SEELE y lo que queda de NERV, dirigido por Gendo Ikari. y WILLE, una organización escindida de la anterior, dirigida por Misato Katsuragi. Y esto es sólo el principio.

En primer lugar hay que decir que a nivel técnico es una película impecable, como cabía esperar, con una muy buena banda sonora y cambios en el estilo de los personajes para darles un toque más sombrío, acorde  con el ambiente general de lo que es un mundo post-postapocalípitico. Lo de Asuka con parche es como para enamorarse de un dibujo animado y hacer una boda extravagante para que la gente te diga, con pena y asco, lo friki que eres. 

Por lo demás, lamentablemente, me ha decepcionado un poco. No quiero decir que sea mala, que no lo es; simplemente tenía unas expectativas muy altas y no las ha cumplido. El principio es demasiado caótico, la nave voladora de Misato me parece una sobrada del quince, no tanto por la nave en sí sino por el hecho de que vaya acompañada por una flota de barcos voladores (en el Mario 3 quizá tenga algo de gracia; en Evangelion, no), y deja muchas preguntas cuya respuesta tienes que buscar en foros de internet repletos de sudamericanos que tienen más o menos tanta idea como tú. 

Lo mejor, sin duda, la evolución interna de Shinji, sobre todo a partir de la segunda mitad de la peli: esa ligera mejoría que surge de su ambigua amistad con Kaworu, para finalmente acabar en el caos y en la mierda más absoluta. Brutal. Si lo hubiese hecho un actor de carne y hueso, hubiera sido el papel de su vida y le hubiesen llovido premios.

En conclusión, una peli aceptable, pero a años luz de la anterior. Esperemos que la saga culmine con una película digna del mejor realismo épico.