17/8/15

Eh, buscadores de novias

El mes pasado o así conocí a una chica en una página de ligar. Al principio nos entendimos bastante bien porque teníamos gustos parecidos y estábamos de acuerdo en muchas cosas. Todo iba bien hasta que alguien sacó el tema de las relaciones de pareja, empezamos a discutir y la cosa se fue torciendo hasta que un día dejé de sentirme cómodo hablando con ella, así que simplemente pasé seguir hablando, esperando que ella hiciera lo mismo. Sin más. Un defecto y una virtud que tengo es que no me gusta enzarzarme en peleas sin sentido, de modo que si la otra persona me pone difícil el diálogo sosegado, adiós muy buenas, sin más explicación. Como cuando eres un troll de internet y te banean fulminantemente sin previo aviso. Bueno, el caso es que ella volvió a la carga y consiguió otra oportunidad a pesar de que ni se dignó en reconocer que su comportamiento no era ni medio normal, pero bueno, entendí que podría ser uno de esos casos en los que se empieza con mal pie y probé a hacer tabla rasa. Dos días después, así por las buenas, me comunicó que no quería seguir conociéndome porque era un egocéntrico (¿?) y me bloqueó. Yo me quedé con la sensación de que había hecho todo esto para poder ser ella la que me rechazase a mí, y no al revés. Me dio tiempo a despedirme de forma cordial y amable, sin ningún tipo de ironía, y la borré de mi agenda. En su momento me jodió porque le había dedicado mucho tiempo, pero unas cervezas y como nuevo.


Hace años conocí a una chica en un contexto que no voy a mencionar y que siempre me cayó mal. Pero fatal, oye. Por circunstancias de la vida, hace meses empezamos a tener más contacto y fui poco a poco fui descubriendo que no era tan borde como pensaba, que tenía un mundo interior increíble y que me encontraba muy cómodo con ella cerca. Torpemente (como siempre) conseguí liarme con ella y la cosa se quedó ahí porque al parecer alguien fue contando por ahí que yo andaba fardando de conquista (mentira), así que ahora ella trae un rebote de tres pares de narices mientras a mí me quema por dentro una sensación que mezcla ira y tristeza. Sí, como los personajes de la mediocre Inside out, que ahora deben de estar echando el polvo del siglo. He probado a darle a la cerveza, pero, si bien en casos como el del primer párrafo el alcohol ahoga las penas, en este caso los agrava. 

Pero este post no es para contar las últimas novedades de mi vida sentimental, o al menos no sólo es para eso. Yo lo que quería es hablar de dos actitudes que puedes tener ante la soltería: buscar pareja o no buscarla. Si buscas pareja acabas encontrándola. Yo lo hice el año pasado y no me llevó mucho tiempo, la verdad, y era una buena chica. El problema es que la acabas encontrando previsiblemente, y eso hace que sea todo muy frío, casi burocrático. No te sorprendes, maravillado, de sentir mariposas en el estómago (odio esta expresión, pero es la que me sale ahora mismo), sino que vas a por ellas y, en muchos casos, si no están te las inventas. Así no mola nada, es forzar las cosas. Cuando más mola es cuando te pilla por sorpresa, cuando te da por el culo porque ya tenías tus esquemas vitales montados y llega alguien y te los rompe de forma que no puedas reconstruirlos. Esos momentos que en tu vida puedes contar con los dedos de una mano.

Esa gente que simplemente huye de la soledad, que se registra en páginas web y pone "busco relación seria" no tiene ni idea, la verdad. Las cosas no funcionan así. O puede que sí; no quiero decir que todos los buscadores de novia van en busca de una farsa, pero el resultado no será nada especial. Vivid vuestra vida y centraros en gustaros más a vosotros mismos y en ser felices sin que ello dependa de terceras personas. Cuando tengáis esto, tarde o temprano aparecerá alguien con quien queráis compartir esa felicidad. Y si no aparece, os dará igual. Esa es la clave.

16/8/15

Mi estreno en el mundo del cine

Este martes he tenido el placer de asistir como figurante al rodaje de la película El futuro no es lo que era, dirigida por Pedro Barbero, al que conocéis por la fracasada Tuno negro, y protagonizada por Dani Rovira, Carmen Maura y Carolina Bang, entre otros. El rodaje se realizó en el teatro Campoamor y lo que teníamos que hacer los de la figuración era básicamente ser el público asistente al estreno de una obra de teatro, con aplausos al final y todo. Si veis la peli quizá podáis jugar a Buscando a Wally conmigo; es posible que salga en varios planos, así que no debería ser muy difícil.

Me han pagado, pero bueno, podría haberlo hecho gratis porque fui sobre todo por ver cómo era el rodaje de una peli. Empezamos a las seis de la mañana pasando lista y yo por alguna razón estaba de los últimos, así que fue un proceso largo y un poco tedioso. Luego nos fueron dando paso a cuentagotas a los camerinos para que pudiésemos ponernos elegantes; había peluquería y maquillaje, pero yo fui directamente a ocupar mi sitio en la platea del teatro porque ya soy guapo. Allí estaba el equipo de rodaje, algunos con funciones muy concretas (me llamó la atención el trabajo de iluminación) y otros, alrededor de un 40% de los allí presentes, que simplemente caminaban de un lado a otro llevando cosas, que seguramente estarían allí por algo, pero no parecían aportar mucho y al final la sensación que tenía es que estaban allí simplemente  porque en los rodajes de cine siempre tiene que haber determinado porcentaje del personal que se dedica a ir de un lado a otro llevando cosas hacia ninguna parte. En fin.

Rodamos dos o tres tomas de cada, con frecuentes llamadas a guardar silencio incluso aunque ya no se escuchase ni una mosca. Me gustó mucho el proceso de empezar a rodar: cuando dicen eso de MOTOOOR se inicia algo que ya hemos visto muchas veces en el cine dentro del cine, pero visto en persona impresiona más, sobre todo cuando hay involucradas varias cámaras. Es como en Evangelion cuando tienen que liberar al EVA, que lleva implícitos una serie de subprocesos que hacen que sea todo mucho más complicado que subir una plataforma ya está.

Luego nos dieron un "descanso" que debió de durar unas tres horazas que tuvimos que esperar en la calle, supongo que  para no meter ruido. Allí teníamos comida de sobra y yo abusé porque era gratis, pero vaya, que telita. Me pareció ridículo porque las tomas que tuvimos que rodar después podrían haberse hecho perfectamente a primera hora y nos podrían haber mandado a casa a mediodía. Es posible que hacerlo como se hizo tuviera una razón de ser, pero no sé yo; muchas veces las cosas se hacen mal porque sencillamente alguien es un inútil y esto cada vez lo veo más. Cuando me di cuenta de que la cosa iba para largo estuve pensando en irme disimuladamente, pero el hecho de que hubiera dejado cosas en el vestuario lo hacía inviable. Además tengo un problema con la timidez bastante hardcore, así que lo de interactuar con otros para matar el tiempo quedó descartado. Entonces me maldije por no haber venido vestido elegante ya desde casa. Lo que me habían dicho en el mail de que había que traer varias camisas para parecer distinto público era todo mentira, ya que no tuvimos que cambiarnos para nada, y sospecho que era todo una trampa para que no pudiésemos huir.

Después de la larga espera nos hicieron pasar para una hora más de rodaje y ya está. Sentí un gran alivio al poder quitarme la chaqueta y ponerme los pantalones cortos y mi camiseta roja de Duff. Llegué a casa agotado pero satisfecho por la experiencia, por haber ocupado un sitio en el palco del Campoamor, y haber conocido zonas del teatro que no están disponibles para el público normal. Dormí un ratete y después de cenar me fui a Deva, Gijón, a conocer a una buena gente. Pero eso ya es otra historia.

A la peli le auguro poco futuro. Por lo que he podido saber del argumento, tiene pinta de que va ser de estas que empiezan bien y rápidamente se vienen abajo. El hecho de que una de las principales escenas transcurra en un teatro, cuando la mayoría de la gente no va al teatro o va muy poco, ayudará a no conectar con el público y a que, siendo muy optimistas, se quede en un mediocre 5,5 en Filmaffinity. Sobre todo viendo el currículum del director, un hombre de mediana edad que llevaba una perilla cuidada, una gorra de Supermán y una camiseta de Los Soprano. Si existen los estereotipos es por algo.


23/7/15

Donatien Alphonse François de Sade - Justine

La primera vez que oí hablar del Divino Marqués fue cuando era niño. En las páginas de venta por correo de una revista porno ofrecían varios tipos de consoladores (a pesar de que los consumidores de esa revista son mayoritariamente masculinos, pero bueno), que como sabéis muchos tienen nombres curiosos, y uno de ellos era El Pene del Marqués de Sade. No me acuerdo de cómo era exactamente, pero vamos, nada extravagante, color carne y con forma de pene. Poco tiempo después aprendí que su nombre dio origen a la palabra sadismo, años más tarde fui conociendo de oídas algunas de sus obras, vi la peli de Saló que hizo Pasolini, también su biopic, salió a colación un día en clase de sociología no sé a cuento de qué... pero nunca había leído nada suyo hasta el otro día, que terminé de leer Justine.

Justine fue uno de los libros que escribió Sade cuando estaba en la Bastilla, lo que le sirvió para que le pasaran de la cárcel al manicomio (más por suerte que por otra cosa logró pasar la revolución francesa conservando la cabeza sobre sus hombros). Trata de uno de los temas más recurrentes (al parecer) en su literatura: que si eres malo te pasan cosas buenas, y si eres bueno te pasan cosas malas. Esta obra en concreto cuenta la historia de dos hermanas huérfanas: una buena (Justine) y otra mala (Juliette). Al alcanzar cierta edad decidieron separarse y Juliette (en cuyo nombre se inspira la pésima novela de Sasha Grey que ya he comentado en su día) se dedicó a ir follándose a todo lo que se menea mientras que Justine salió decidida a mantenerse casta y pura. El resultado fue que Juliette acabó formando parte de la nobleza y a Justine la violaron por todos sus agujeros y le dieron más hostias que a un borrico viejo. Al final se reencuentran y bueno, no voy a hacer spoilers porque además tampoco tiene mucha más enjundia. O sí, pero bueno, tampoco voy a ponerme a hablar de ello ahora.

Para los estándares del siglo XXI es un libro fuertecillo, en el sentido de que Sade es muy gráfico para representar escenas de violaciones y torturas, pero tampoco hace falta mucho estómago para leerlo. Para los estándares del siglo XVIII, una bomba, no sólo por las prácticas sexuales allí descritas, sino porque se ríe en la cara de toda la moral y el entramado social del antiguo régimen, que sí, que estaba a punto de caer, pero que ahí estaba. Con un ateísmo y un anticlericalismo radical que aún hoy escandalizaría a muchos, y que sorprende que un hombre de aquella época pudiera siquiera pensar. Por ello, aunque desde el punto literario no es ninguna maravilla, el trasfondo ideológico merece mis dies. Si es que había alguna alguna ideología de verdad, claro. Igual simplemente es que estaba loco pero siglos después nos pareció un visionario.

16/7/15

He ido a una playa nudista y mola pila

Concretamente al playón de Bayas, cerca del aeropuerto de Asturias. Al parecer es la playa más grande de Asturias, en un entorno virgen que es la envidia de los viajeros que vienen de otras latitudes, y además no muy lejos de las principales ciudades. De los tres kilómetros de arenal, la zona más oriental (si me he orientado bien) está reservada al nudismo, lo cual está indicado por una roca en la que está escrito malamente con espray de pintura PLAYA NUDISTA. Y ahí está la gente en pelotas y tal, lo típico.

En ese sentido es la única diferencia que he visto con las playas normales. Hay gente tomando el sol, jugando a las palas, bañándose; hay familias con niños, parejas, gente joven y mayor, en fin, de todo. Una vez que estás en pelotas resulta que el hecho de estar en pelotas te parece de lo más natural y no te da ningún corte, o al menos no te da más corte de lo que te daría estar en bañador si tienes algún complejo con tu físico. A mí me da un poco de palo el color blanco nuclear de mi piel, entre otras cosas, pero bueno, es asumible. De hecho, cualquier pega que le puedas poner a una playa nudista seguramente se la puedas poner a cualquier playa.

Lejos de lo que es la playa nudista propiamente dicha, en Bayas hay una zona de dunas que recorre un caminito flanqueado por grandes cantidades de ammophila arenaria, que a efectos prácticos viene a ser hierba alta. Esa zona es un poco lo que sería la zona golfa, porque es lugar habitual de prácticas sexuales. Principalmente dos: cruising (aquí te pillo aquí te mato entre varones homosexuales) y parejas de mediana edad que acuden a tener sexo y a dejar que terceros lo vean. Lo más general es el cruising, o al menos esa impresión tuve cuando pasé por ahí. Vi varios hombres de pie desnudos, como esperando algo. Algunos se agachaban y quedaban ocultos por la hierba, no sé con qué fin. Otros ya estaban agachados y se dejaban ver de repente, como si quisieran darte un susto. Me resultó un comportamiento muy extraño porque conozco a gente veterana en estas prácticas y nunca me habían hablado de esta especie de ritual. En fin, tendré que preguntarles. En serio, la gente que vive su sexualidad de forma liberal tiene un código no escrito de lo más fascinante: entre ellos se entienden y rápidamente identifican a quien busca tema y a quien no.

Esto por lo que respecta a Bayas. En Asturias hay muchas playas de estas características y seguramente vaya visitando más a lo largo del verano, si es que el clima me deja. Seguiré informando.

9/7/15

Mario Luna - Psicología del éxito

 El año pasado hablé largo y tendido sobre la industria del coaching de seducción, pero se me olvidó mencionar que la tendencia actual es que muchas empresas y muchos gurús estén ampliando sus mercados a un coaching más orientado al marketing, al desarrollo personal o a cualquier campo en el que se pueden aplicar las habilidades necesarias para seducir a una chica. No es nada especialmente extravagante: para seducir a una chica necesitas ciertos recursos psicológicos que te permitan conectar con ella, y esta conexión también es válida para convencer de lo que sea a potenciales clientes o para mejorar tu vida social en el sentido que desees. En general no estamos hablando de nada maquiavélico, simplemente se trata aplicar unas formas de ser y estar que la gente de éxito ya aplica porque venía de serie en su psique. En ese sentido, quienes tienen un negocio dedicado a la seducción solamente tienen que hacer un clic para adaptarse a otros campos. De hecho, muchos de los que se dedican a esto vienen precisamente del mundo de la mercadotecnica. Es un sector muy permeable: si no sabéis que hacer y tenéis un poco de labia, no dudéis en meteros a coach.  Y si no tenéis labia, un coach os enseñará a tenerla, qué diablos.

Pues bien, ese giro hacia nuevos horizontes acaba de darlo Mario Luna con su Psicología del éxito. Se trata de un libro casi 1200 páginas; su obra más ambiciosa desde Sex Code. Pero ojo, que al igual que Sex Code, tiene truco. Por mucho que abulte, el libro está compuesto por miles de párrafos cortos y diálogos entre personajes creados para ilustrar mejor los conceptos que explica. No es que esté mal, de hecho me parece una buena forma de hacer la lectura más dinámica y anclar mejor las ideas que transmite, pero creo que el número de páginas es engañoso y una forma absurda de encarecer la obra, que encima viene con encuadernación rústica. No hay nada peor que un libro gordo con encuadernación rústica.

Quitando toda la paja, calculo que el libro se podría quedar tranquilamente en unas trescientas o cuatrocientas páginas, que está muy bien. No hay más que pasearse por la sección de autoayuda de cualquier librería para ver que la mayoría no alcanzan tal extensión ni de coña, y encima te aportan entre poco y nada. El libro de Mario Luna al menos te muestra ideas interesantes y una forma de ver la vida más positiva, pero sin caer en el optimismo zafio de otros libros de autoayuda. 

El autor presenta un sistema de coaching integral basado en tres pilares: la plenitud física, la independencia económica y la autonomía emocional, siempre desde una perspectiva holística. Para lograr esto, es necesario un proceso de mejora constante (kaizen) en tu día a día, disfrutando del proceso pero sin perder de vista el objetivo final, con paciencia. Porque, como suele decir él, cada ladrillo hace castillo. Esto se organizaría en cuatro partes:
  1. Saber lo que quieres y por qué lo quieres.
  2. Tener un plan.
  3. Ir a por ello.
  4. Disfrutar del proceso.
  5. Dejar el mundo mejor de cómo te lo encontraste.
 Esto último es muy característico de la autoayuda mariolunesca, y forma parte de lo que él llama egoísmo altruista: dado que no eres un ser aislado y vives en sociedad, debes ayudar a los demás. Aunque en última instancia lo haces por ti, ya que no se trata solo de mejorarte a ti, sino mejorar todo tu mundo.

La última parte del libro a mi juicio es la más importante, sobre todo para quienes no están familiarizados con la psicología más básica. Habla de la relevancia que tiene tu mente subconsciente en tu comportamiento diario, las creencias limitadoras que actúan sobre tu comportamiento, los miedos irracionales y en general todo aquello que te autosabotea. Como cuando te da corte hablar en público por el miedo al ridículo, por poner un ejemplo mítico. Muchas veces acaba siendo una profecía autocumplida por falta de confianza en uno mismo. Pues bien, el autor aporta una serie de consejos para influir sobre tu subconsciente y poco a poco ir modificándolo para ir ganando confianza o perdiendo ciertas manías. Son unas pinceladas básicas, pero un punto de partida ideal para ir empezando.

Si estás en un momento de tu vida difícil, quieres darle una nueva dirección o lo que sea, esta es una buena obra para empezar. Más que nada por su carga motivacional, porque luego deberás currártelo tú, pero al menos tendrás una guía para saber cuándo lo estás haciendo bien y cuándo lo estás haciendo mal. De hecho, creo que muchos libros de autoayuda son útiles si se saben leer adecuadamente, pero la gente en general se espera que solo por leerlo todo cambie, y no, no es así.



Además, si adquieres este libro de forma legal, podrás formar parte del Club Psicologia del Éxito, que me figuro que es una especie de foro donde compartir experiencias y apoyarse mutuamente (no tengo ni idea, así que ya os imagináis cómo he adquirido yo el libro). Lo mejor, por lo que he entendido, es comprarlo por los canales oficiales como su página web (lo hay tanto en formato físico como para descargar), no en una librería normal. Lo digo porque se me había ocurrido ir a buscarlo a una librería para tomar nota de una hipotética clave de acceso, pero no coló. Maldisión.

P.D.: no, no me han pagado por escribir este post. Palabrita del Niño Jesús.

5/7/15

Los Minions


Esta entrada va a ser breve: todos conocéis a los minions. Los entrañables secuaces de Gru: mi villano favorito, que pasado cierto tiempo es lo único que recuerdas de una peli al fin y al cabo es una peli de animación más. Los minions conectaron con el público y rápidamente se convirtieron en una máquina de hacer dinero que había que explotar al máximo, y así es como llegó esta película. Que no pare la fiesta.

Como estamos en plena campaña comercial vemos minions everywhere, y a mí me provoca una sensación ligeramente incómoda de que son niños casi esclavizados, como lo fueron Joselito o Marisol en su día. Me los imagino encerrados en jaulas de las que solamente salen para entretener al público con sus payasadas, trabajando para un magnate sin escrúpulos. Luego sacudo la cabeza y me acuerdo de que en realidad los minions no existen, pero el mal rollo ya está generado.

Al margen de esta paranoia, lo cierto es que están ordeñando a la vaca hasta la extenuación y los minions ya empiezan a resultar un poco cansinos. Cuando fui a ver la nueva de Parque Jurásico pusieron el tráiler y un montón de anuncios y el cine ya estaba lleno de carteles promocionales, así que salí de allí cansado de los minions a pesar de que había ido a ver una peli que no tenía nada que ver.

La peli en sí es algo flojucha de guión, con las gracietas típicas y protagonizada por tres de los minions: el resto de la tribu se queda en segundo plano y aparece en algunas secuencias metidas con calzador para recordarnos que están ahí. Lo mejor de los minions es cuando son un montón y empiezan a liarla parda en un apocalipsis de torpeza, de modo que pierden aquí pierden una parte importante de su gracia. De todas formas no hay que preocuparse: de aquí a, por ejemplo, 2020, les dará tiempo a sacar otras cuatro pelis de los minions y seguro que en alguna lo hacen mejor.

1/7/15

Olvido Hormigos - El abrazo infiel

Así es, hamijos. La MILF más caliente de toda España ha escrito una novela erótica y yo me la he leído de buena gana. Llevo siguiendo la trayectoria de este personaje desde que era concejala socialista de Los Yébenes (Toledo) y se difundió por internet un vídeo de contenido erótico que le había enviado a su amante, con el consiguiente escándalo a nivel nacional que provocó que dejase su caro para dedicarse a vivir de la televisión gracias a (¡sorpresa!) Telecinco, saliendo en el Sálvame y en realities como Mira Quién Salta y el último GH VIP, donde fue una de las primeras en caer por cometer el error de enfrentarse a Belén Esteban.

Con este currículum ya puedes escribir lo que te dé la gana, que cualquier editorial (en este caso RBA) te lo va a publicar y además lo va a vender a buen ritmo, independientemente del contenido. En este caso, el contenido es de una calidad más bien baja, aunque tampoco llega a ser la basura que cabría esperar de alguien del universo Telecinco. Es verdad que la pobreza léxica es notable, que hay incoherencias (por ejemplo, al principio Toni trabaja en un programa radiofónico del corazón  y al final resulta que es un magacín de cuatro horas con una sección sobre el corazón) y que las escenas eróticas, que se supone que son lo fundamental del libro, son aburridas y demasiado reiterativas, sobre todo por repetición de la típica fantasía de "el morbo de que nos pillen". Por no hablar de algún diálogo totalmente ridículo que prefiero no reproducir por vergüenza ajena. Aun así, a pesar de todos estos defectos, El abrazo infiel es una novela que se puede leer y es lo suficientemente correcta como para que la forma no te impida profundizar en el fondo.

La novela tiene por protagonista a Adriana Ortiz, una joven estudiante de periodismo que está en su primer año de carrera en la Complutense. Allí conoce a Antonio Velasco, un alumno más veterano, muy guapo, con un futuro prometedor y gran éxito con las chicas. Aquí entra una fantasía muy típica en este tipo de literatura: lograr que un tipo que tiene a todas las mujeres comiendo de su mano se enamore perdidamente de ti. Y esto se logra como suele lograrse en este tipo de literatura: él se acerca a ti (porque eres atractiva) con ánimo de seducirte, pero tú te haces la dura soltándole alguna sobrada, y claro, ve que no eres como las demás, que si quiere conquistarte tendrá que currárselo mucho, y eso le desconcierta hasta que te conviertes en una obsesión para él y le tienes totalmente a su merced. Y así es como Adriana y Toni empiezan su noviazgo y se convierten en la pareja más envidiada y admirada de toda la facultad.

Como veis, esto no es una relación sólida. No lo es porque sus cimientos no pueden ser más endebles: ella está en esa relación por conseguir al hombre que cientos de chicas no pudieron conseguir, y él se metió en esto porque ella fue la única que le planteó un reto. Por eso siempre os recomiendo que cuando estéis considerando la posibilidad de empezar a salir con alguien, os paréis a considerar seriamente los motivos por los que queréis iniciar la relación y seáis honestos con vosotros mismos, porque si queréis construir un futuro con una persona sin que las razones sean las adecuadas, ese futuro será más bien negro.

En el caso de la protagonista, no hicieron falta muchos años de matrimonio para que se diera cuenta de que la relación con su marido no era lo que le gustaría. Y es que, camaradas, si no construyes tu relación sobre cimientos sólidos, en cuando se termina esa pasión del principio, después te das cuenta de que no queda nada. Y es entonces cuando empiezan los problemas y las infidelidades. Es entonces cuando eres una exitosa presentadora de televisión de un canal de la TDT que decide enviar un vídeo erótico a uno de los cámaras que te llevabas un tiempo tirando, que resulta ser un cabrón que lo reenvía a todos sus amigos. A partir de ahí se lía parda a nivel nacional y tienes que ir a refugiarte a tu pueblo para centrarte (y de paso acostarte con alguien más) y volver convertida en La Mujer más Libre de España, es decir, que decides pasar de tu marido y acostarte con quien quieras. Toda esta parte es una farsa, y además os voy a explicar por qué: cuando vuelve de su pueblo jactándose de ser una mujer libre, una de las primeras cosas que hace es dejarse follar de mala gana por el cámara cabrón que había difundido su vídeo. Al final le dio la hostia, le confiscó la cámara oculta y dijo que había sido un polvo de venganza. Pues menuda mierda de venganza, chica; a mí me suena más bien a excusa burda por no saber decir que no. Y luego se tira a otro tipo que le entra en un bar, en un capítulo metido con calzador.  Ya ves tú. Si fuese La Mujer más Libre de España tendría la capacidad de elegir al hombre (o los hombres, o whatever) que ella quisiera, pero simplemente se limita a aceptar o descartar a los muchos tíos que intentan ligar con ella. Se tiende a pensar que la liberación de la mujer pasa por tener muchas parejas sexuales, y eso puede que esté bien para superar muchos prejuicios, pero la clave es saber lo que quieres, ir a por ello y tener la capacidad para conseguirlo, sea mucho o poco, sea una pareja heteronormativa o cualquier otra forma de sexualidad alternativa.

Al final la protagonista se pira con Rafa, el que fuera mejor amigo de su marido en tiempos de la uni, y con quien había tenido un amago de romance antes de iniciar la relación. Lo típico de descubrir que el Amor Verdadero en realidad siempre había estado ahí y blablabla con viaje final al aeropuerto. Una buena forma de cerrar el libro, pero carente de originalidad.

En conclusión: una novela mediocre desde el punto de vista literario, más bien reaccionaria desde el punto de vista sociológico, pero interesante para entender la reacción de la autora ante la difusión de su vídeo íntimo, aunque sea una reacción muy a toro pasado. La verdad es que para una mujer es una putada enorme. Los hombres no nos podemos hacer una idea de lo que se siente. Básicamente porque un vídeo de cualquiera de nosotros nunca podría hacerse viral. A nadie le importa un tío masturbándose para nadie. Y aunque así fuese, no tendría las consecuencias que tendría para una mujer, en el sentido de poner calificativos fáciles, señalar con el dedo y todas esas cosas. Como mucho nos puede dar un poco de vergüenza el saber que hay porno nuestro circulando por ahí, pero si no somos famosos no tenemos nada que temer. Este es el mundo en el que vivimos.