22/11/14

Cómo me acabé el Dragon Age: Origins


Secuencia cinemática: Faren, guerrero enano procedente de los bajos fondos de Orzammar, coge su espada y corre hacia el archidemonio, da un salto ridículamente espectacular teniendo en cuenta su armadura y el hecho de que es un enano, y atraviesa el cráneo del ente maligno, salvando a Ferelden de la amenaza de los engendros tenebrosos.

Lo que sucedió en realidad: Faren, guerrero enano de los bajos fondos de Orzammar, convoca a un pelotón de cincuenta guerreros enanos para que mantengan entretenido al archidemonio y a los engendros tenebrosos, a continuación corre hacia el otro extremo del campo de batalla y le dice a sus compañeros de equipo que se queden ahí, es decir, que no la caguen, y luego corre hacia una balista para acabar con el archidemonio desde una distancia de seguridad y sin que nadie sufra daño, salvo los pobres enanos que quedan ahí comiéndose el marrón.

Pero aun así, un juego magnífico; como cabía esperar de los desarrolladores de la saga Mass Effect. Recientemente ha salido a la venta la tercera parte: Dragon Age Inquisition, aunque todavía no sé si jugarla porque me han dicho que el DA2 es muy malo y me gustaría esperar a ver lo que dice la crítica. Por el momento todavía me quedan juegos de Xbox para un par de años.

P.D.: En mi final quedó Alistair de rey en solitario. Miedo me da por el futuro de Ferelden, porque como Guardia Gris era un auténtico paquete.

21/11/14

Esto es una pesadilla y no lo que tienen ustedes

Esta tarde la siesta involuntaria (porque yo oficialmente no soy de siestas pero al final me tiro en el sofá y etcétera) se me fue de las manos. Cuando abrí los ojos vi que eran las X de la madrugada y volví a dormirme. Más tarde volví a despertar, seguía siendo demasiado tarde para levantarse y otra vez me dormí. El proceso se repitió un par de veces más hasta que soñé con Pablo Iglesias comentando una película libanesa de nombre raro, y en ese momento desperté de verdad y sólo eran las siete de la tarde.

Ahora no sé si todo fue un gran sueño en el que soñaba que me despertaba varias veces o varios sueños pequeñitos seguidos de pequeñitos despertares, como en un bucle. En cualquier caso el asunto es aterrador, porque de haberse prolongado sólo me habría podido salvar el Doctor Who. Por cierto, esta última temporada ha sido la peor de todas y con diferencia, no sé si es que Capaldi no funciona o qué pasa. Sólo se salva algún capítulo de los del principio y la aparición de los Cybermen al final.

8/11/14

Interstellar


Interstellar es una de esas pelis que vas a ver al cine en buena medida porque es de Nolan, porque después de ver Origen y la trilogía de Batman y, si eres un poco hipster, Memento, estás atento a cuando sale la Nueva de Nolan para que dentro de unos años puedas explicarle a la nueva generación que tal o cual peli la fuiste a ver al cine en una época en la que la mayoría de los cines se situaban en centros comerciales a las afueras de la ciudad, que esos cines los poblaban adolescentes en las sesiones de tarde y parejitas en las sesiones de noche. Y la nueva generación te miraría con la expresión de admiración con la que mirarías tú a un viejo que te hablase de cuando fue a ver Star Wars al cine y te explicara que por aquel entonces las salas se llenaban, la entrada era más barata y había todo un ritual pre-cine porque en los 70 no existía la solución de mandar un Whatsapp y aú, ni siquiera un triste SMS de pago y aú.

Y cuando pasa todo eso pues acabas yendo al cine con ciertas expectativas, muchas veces pensando en lo que vas a comentar después, lo que se dice tener la crítica hecha antes de ver la peli. Algunos tienen pánico al efecto rebaño que provocan las grandes pelis de los grandes directores y tienen claro que, aunque sea una buena película, no pueden salir sin buscar algunos aspectos negativos que moderen su entusiasmo y blablabla. Y cuando eres consciente de esto te preocupa ser uno de esos que tanto criticas, porque cuando quieres ser único y distinguirte de las masas aborregadas no tardas mucho en darte cuenta de que en esa huida has acabado formando parte de un grupo menos masivo, pero más aborregado y más oprimido por sus propias normas.

En fin, que la peli mola pila y os insto a que vayáis a verla, aunque sea sólo por no perder la maravilla visual que es. Me gustó mucho la ambientación post-apocalípitica del principio, ligeramente distinta a lo que estamos acostumbrados a ver, pero tampoco algo totalmente nuevo y seguramente absurdo que provoque un sonoro WTF. McConaughey, cuyo nombre algún día aprenderé a escribir sin consular el Google, no brilla especialmente y falla en las escenas de acción, pero no jode la película y el toque de héroe randiano que le da Nolan es bien. Hay detalles del argumento que me cuesta entender porque Interstellar es de esas películas que comienzan como cualquier otra peli y van viajando paulatinamente a ese terreno pantanoso en donde la ciencia se mezcla con la especulación filosófica, y no podría decir con seguridad y ha habido un fallo en la película o un fallo en mi nivel cultural. En cualquier caso, diré que [OJO, SPOILER] el hecho de que sean los propios humanos del futuro los que ayudan a los humanos del presente es materialmente imposible si sólo hay una línea temporal, y creo que en la peli sólo hay una línea temporal, y si yo como espectador tengo que suponer cosas que no aparecen en la peli es que hay cosas que el director ha hecho mal.[FIN DEL SPOILER] En cualquier caso, se plantean cuestiones interesantes sobre la naturaleza del tiempo que estaría bien discutir entre cervezas, por lo que merece la pena. La peli del año, seguramente.

29/10/14

Indies, hipsters y gafapastas: crónica de una dominación cultural - Víctor Lenore

...siempre intentaban adelantarse y promover aquellos movimientos repentinos y prolíficos de decisiones grupales, buscando el momento álgido en que un producto o marca alcanzaba una popularidad tan omnipresente que llegaba a las noticias culturales y-barra-o se convertía en carnaza para los los críticos culturales y los humoristas [...] de tal forma que un producto o estilo que se ponía de moda en cierto punto álgido ideal de la gráfica PCM dejaba de requerir grandes cantidades de publicidad de pago...

David Foster Wallace - Señor Blandito

Pues aquí tenéis lo último de esa pequeña gran editorial llamada Capitán Swing: el libro del crítico musical Víctor Lenore sobre el mundo del moderneo. Lo que viene a sostener este hombre en poco más de 150 miserables páginas es que los hipsters son unos cretinos que van de sofisticados sin tener ni puta idea (cosa que ya sabíamos), y que además siguen unos comportamientos que tienen un rollo clasista muy chungo, lo cual se concreta en el desprecio con el que miran a la cultura popular, un individualismo extremo y la definición de las personas por lo que consumen en lugar de por lo que son. Suena guay, ¿no? Estos últimos matices son los principales puntos de interés del libro, ya que, aunque no es muy difícil ver que los coolturetas son... lo que son, pocos nos hemos parado a pensar las implicaciones que ello tiene, como ha hecho Lenore.

Lo malo de este libro es que con lo que os he contado aquí, y con lo que podáis leer en reseñas y entrevistas, ya no necesitáis leerlo. La tesis del autor es la que he puesto arriba, y lo demás es básicamente un montón de anécdotas, a veces suyas, a veces sacadas de otro sitio, a veces de Nacho Vegas, autor del prólogo. Gran prólogo, por cierto.

Como he dicho, Víctor Lenore es crítico musical, por tanto quizá sea pedirle peras al olmo esperar algún dato cuantitativo (más que nada para no tener la sensación de que me está contando lo que me cuenta cualquiera en un bar o lo que canta el Nega en sus temas, "el pequeñoburgués de siempre ahora es hipster") o esperar que no se centrase tanto en la música. Efectivamente, cosas que también son centrales en la cultura gafapasta, como el cine o la literatura, sólo aparecen de muy tangencial, con un para de alusiones al festival de Sundance y a la obra de Pynchon y David Foster Wallace, cit. supra, que por cierto, Víctor, no es nihilista, aunque algunos de sus personajes lo sean.

Por último, después de toda la diatriba contra los modernetes, que más o menos comparto, ¿qué nos queda? ¿Qué nos quiere decir con todo esto? Pasa algo parecido como en Sociofobia de César Rendueles: las redes sociales joden las relaciones sociales de verdad, vale, ¿tiro el portátil por la ventana o qué? En ese sentido, Lenore hace un par de apuntes demasiado breves y demasiado vagos sobre la necesidad de una cultura más horizontal, etc. etc. Ojalá se hubiera tomado su tiempo para imaginar su utopía cultural.

Pero bueno, de todas formas es un libro del que se disfruta, con artillería más que suficiente para destruir el Sónar. Al principio lo empiezas a leer con miedo por si se pone a describirte a ti, pero cuando ves que pone a parir a Los Planetas ya dices: ey, es de los míos.

21/10/14

Por qué Los Simpsons ya no son lo que eran

'amos a ver, ¿alguien lleva Los Simpsons al día? Todo el mundo se baja los capítulos de las series que sigue poco después de que salgan en la televisión correspondiente, pero poca gente lo hace con Los Simpsons. Seguramente la cuestión no es que pasen de hacerlo; sencillamente es que ni se les ha ocurrido. Yo llevo la serie al día desde hace un par de temporadas; al principio me daba un poco por saco acostumbrarme a las voces originales, pero bueno, me acostumbré. Y no, Los Simpsons de ahora no son una mierda. Creo que ya lo defendí en otra entrada hace tiempo. A grandes rasgos, podría decirse que tuvieron una larga etapa de genialidad absoluta, luego cayeron en la penosa etapa del Jerkass Homer y la Padredefamilización (porque Padre de familia sí que es penosa, al menos en comparación), y luego recuperaron, aunque sin llegar a los niveles de antaño. No soy tan freak como para saberme las temporada y los capítulos exactos en los que se da el cambio de fase, pero vamos, que a grandes rasgos es así.

A ver, lo que falla en Los Simpsons actuales son las referencias culturales. En los años gloriosos estaban perfectamente encajadas en el guión; no sabías que estaban allí hasta que te hacías más viejo y más sabio y al revisitar el capítulo lo veías todo de otro color. A saber cuántas cosas hay que aún se me escapan, y en las que no repararé hasta dentro de mucho. Ahí está la gracia. Es como una serie infinita, o como Gigamesh, esa reseña imaginaria de Stanislaw Lem sobre un libro que habla absolutamente de todo. En las últimas temporadas esto no es tan así. Es mucho más burdo. De hecho esta entrada viene a cuento de que en el último especial de Halloween: Bart y Lisa bajan al Infierno (larga historia) y lo primero que se encuentran es a un crío cumpliendo el típico castigo de escribir una frase 500 veces en la pizarra. Entonces llega Bart y le dice:

-Hey, amigo, ¿por qué estás aquí?
-Herejías, como el docetismo.
-¿Docetismo?
-La creencia de que el cuerpo de Jesús era sólo una ilusión, ¿sigue siendo eso importante?

Aparece Nelson:

-¡Haaa-haaa, tus herejes fueron perdonados por el concilio de Palermo! 

Concilio del que nunca he oído hablar, por cierto. En cualquier caso, un poco forzado, ¿no? De hecho últimamente parece que todas las apariciones de Nelson son para meter cosas así. El problema de que sea tan forzado no sólo es el que tienen todas las cosas metidas con calzador, sino que además, el que no sepa de qué va la alusión tendrá irremediablemente la sensación de que se está perdiendo algo, de que ahí hay un hueco de [inserte su risa aquí] que no puede llenar. Y eso se nota. Antes te reías de todas formas, y poco a poco ibas encontrando motivos para seguir riéndote. Ahora ya no es así, y quizá ya nunca lo sea. Pero yo estaré con la familia de Homero mientras no vuelan a intentar ser lo que no son.

4/10/14

Torrente 5: Operación Eurovegas


Ojo, que hay spoilers (aunque ya han spoileado bastante los de Antena 3 y la prensa en general, no me jodas)

 A la anterior entrega de Torrente se le había criticado mucho el hecho de que se limitara a ser una sucesión de gags y cameos sin mucha más enjundia. Y con razón. De hecho, de Torrente 4: Lethal Crisis sólo me he quedado con un magistral Kiko Rivera; de lo demás es que ni me acuerdo ni me apetece recordarlo. 

¿Sigue Torrente 5 en la línea decadente de sus dos anteriores entregas? Sí y no. Por momentos parece que los cameos y los gags están tan forzados que a Santiago Segura se le olvidó que estaba haciendo un largometraje y no un late show, sobre todo al principio, con una introducción a la España de 2018 que sin duda es una parodia del presente bastante atinada, y por tanto tronchante, pero con momentos tan inconexos que parece que el primer cuarto de hora de la película está hecho para partirlo en trozos y subirlos a Youtube. 

Pero bueno, luego mejora. No llega a los gloriosos tiempos de Torrente 2, pero está a la altura de lo que cuesta la entrada. Lo mejor, Carlos Areces. Realmente no sé cómo podría cuantificarse el mérito de Carlos Areces como actor, porque el tío hace gracia sólo con verle la cara, así, tal cual, sin hacer nada. Luego ya si le pones unas gafas graciosas pues ya te puedes partir el Ohio. Y lo peor, Jesús Janeiro: en ningún momento me lo llegué a creer como compañero de Torrente, y además, no me hizo gracia. 

Un problema que tiene la saga de Torrente a estas alturas es que es un poco como Rasca y Pica: la serie no tiene ningún problema, pero a estas alturas ya es todo más de lo mismo: Barragán, Cañita Brava, Leonardo Dantés, Chiquito de la Calzada... el problema no es que estén pasados de moda, que ya lo estaban en Torrente 1, sino que ya son un poco cansinos. Si apareciesen sólo para decir una frase, como Torbe (y bien que me reí con ello) pues vale, pero es que se pasan media película chupando cámara. Ahí ya no mola. Piensas en la próxima entrega y ya te da pereza.

En fin, a pesar de todo, las conclusiones son positivas. La aparición de Rafa Mora es de agradecer, y sólo por el retrato de la España de dentro de cuatro años, merece la pena. Y por el Momento Buenafuente (otro mítico) que para mí fue el mejor gag de toda la peli:

-[toc toc] ¡Servicio de habitaciones!
- No no, no hemos pedido nada.
- Es cortesía de la casa.
- Ah entonces sí.

3/10/14

Un paso al frente - Luis Gonzalo Segura

Ya está bien de robos y estafas. [...] Ya está bien de ir a la ciudad y que los militares tengan que esperar dos días para subir a un helicóptero que los lleve a su trabajo porque la mujer del general se ha ido de compras en él. Ya está bien de conductores que llevan al colegio a los hijos de los generales y de generales que se llevan los ordenadores a casa. Ya está bien de generales que se montan yacusis y se construyen apartamentos en las bases, y de coroneles que amenazan e intimidan a jueces y salen indemnes. Es una vergüenza.

A veces sucede que hay obras literarias que desde el punto de vista literario son incuestionablemente malas, pero cuyo contenido tiene un valor incalculable. Es el caso de Un paso al frente, del teniente del ejército de tierra Luis Gonzalo Segura, condenado a dos meses de arresto en la prisión militar de Colmenar Viejo por no sé qué rollo disciplinario, es decir, por escribir una novela de ficción en la que denuncia las corruptelas de nuestro glorioso ejército.

El propio teniente Segura ya nos avisa en el prólogo de que es un mal escritor, que entre otras cosas le bailan las comas, etcétera, y esto es verdad, pero también es lo de menos. Aunque mal escrito, lo que escribe el autor sobre el funcionamiento del ejército y la corrupción de su oficialidad es muy fuerte, sobre todo teniendo en cuenta que hablamos de una de las instituciones más valoradas según la última encuesta del CIS en la que se preguntó sobre el tema (de todas formas tiene un aprobado raspado, así que pfff).

No voy a hacer muchos spoilers por si alguien tiene intención de echarle un vistazo, pero en la novela encontramos de todo. Por ejemplo:

-Compra de gabardinas que no se van a usar porque un amigo de un alto cargo vende gabardinas.

-Renovación del vesturario sin que haga falta por algo parecido a lo del punto anterior.

-Compras de materiales varios obsoletos y que no se usan, supongo que por lo mismo.

-Macrocefalia. Sí, amigos, este problema de por lo menos hace un siglo que viene en todos los libros de texto de Historia de España, persiste. Creo recordar que actualmente hay soldado y medio por mando, cuando lo normal, según señala el teniente Segura, sería tener nueve o diez por mando, así que en nuestras Fuerzas Armadas podemos encontrarnos situaciones como un coronel con sueldazo de coronel para dirigir una puta piscina militar.

-Altos mandos nostálgicos del franquismo. Muchos. Algunos oficiales directamente nazis, pero eh, están encantados con el Tavor, un fusil israelí.

-Cuando alguno de esos mandos nostálgicos del franquismo dice cosas nazis y trasciende a la opinión pública, el mayor marrón que le cae es que le jubilen y le mantengamos su sueldazo de generalón, sin más. Ay pobre de ti como seas un mindundi y lo denuncies.

-Malversación de fondos a cascoporro. Lo típico de que recibo tanto dinero para tal cosa, lo gasto para hacerme un chalé y a los beneficiarios de esos fondos que les den bien por el culo. El libro presenta varios casos y ninguno de ellos suena a nuevo; simplemente cambian un ladrón de traje por otro con uniforme y galones.

-Aquí nunca pasa nada porque la justicia del ejército es totalmente de pandereta. En el libro se explica con todo lujo de detalles, pero vamos, en resumen puede decirse que ándate con ojito, porque como condenes a la persona equivocada ya te puedes ir despidiendo de tu cargo. En los tribunales civiles todavía tienes alguna posibilidad de pelearte un alguien importante y ganar; aquí ya te puedes ir olvidando: no sólo pierdes, sino que además te enmarronan.

-Machismo y acoso sexual, así en general. Si tu superior te toca el culo pues te jodes. Puedes denunciarlo y tal, pero por lo expresado hasta el punto anterior, el juez te va a decir que jajajijijaejajjiias. Y luego te cae una paliza por bocas.

-En las academias militares se regalan los aprobados. El autor cuenta la historia de un profesor que pretendió evaluarles con criterios normales, pero con un puestecito para su mujer quedó todo solucionado.

-La oficialidad es muy elitista y tienen privilegios ridículos. 

-La oficialidad tiene privilegios ridículos y la tropa no tiene ni los derechos fundamentales.

-Asesinatos extrajudiciales (valga la redundancia) de posibles chivatos que pueden filtrar pruebas. Que parezca un accidente, y aú. Esto ya es demasiado jarto y no sé si creérmelo. El problema fundamental es que al fin y al cabo es una obra de ficción con personajes ficticios, por lo que no sabes muy bien si está cien por cien basado en hechos reales o tan solo en un noventa por cien, así que vete tú a saber. De ser real, la situación da bastante miedo.

En cualquier caso el teniente Segura, salido ya de su huelga de hambre, prepara un documental llamado El informe Segura, que terminará a finales de este año, y al parecer prepara más libros. Pueden ser una bomba, aunque, como él mismo dice en Un paso al frente, estas cosas como mucho causan un breve revuelo en la opinión pública y luego quedan enterradas entre la avalancha de nuevas noticias. Pero él ya ha hecho lo que le correspondía; ahora es la sociedad la que tiene que responder.